
¿Por qué sometemos a los calentadores de baño a tales condiciones extremas?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor abundante, humedad constante, y además, cambios bruscos de temperatura cuando uno sale de una ducha caliente hacia una habitación fría.
Si un calentador no está diseñado para soportar este tipo de condiciones, sus componentes internos se dañan. Ocurre corrosión, el aislamiento deja de funcionar y el dispositivo deja de funcionar. Por eso utilizamos pruebas de envejecimiento en condiciones húmedas y calientes. Básicamente, intentamos “dañar” el producto en el laboratorio, para que no se dañe en su casa.
Simulando una ducha con vapor
No basta con encender las luces y esperar lo mejor. Las colocamos en una cámara que simula el ambiente más húmedo posible. Las sometemos repetidamente a altas temperaturas y alta humedad. Buscamos puntos donde el vapor de agua pueda infiltrarse en el interior del dispositivo o llegar a los terminales eléctricos. Cuando eso ocurre, hay fugas de corriente. Pasamos mucho tiempo revisando si hay óxido en los contactos o en los sellos que comienzan a desgastarse.
La prueba de estrés de 500 horas
Por lo general, una lámpara parece estar en buen estado el primer día. Pero después de 500 horas en condiciones húmedas, las cosas cambian. Vigilamos atentamente las caídas de voltaje y los fallos en el dispositivo. La zona más peligrosa es el sello entre el tubo de cuarzo y la carcasa del dispositivo. Si ese sello falla, el gas halógeno se escapa o la humedad penetra en el interior del dispositivo. El resultado es simple: o el dispositivo sobrevive a estas condiciones extremas o no.
El equilibrio difícil
Aquí está la parte complicada. Uno podría pensar que deberíamos sellar todo herméticamente, ¿verdad?
No exactamente. Si lo hacemos demasiado hermético, el calor se queda atrapado dentro del dispositivo. Podríamos dañar los cables internos solo para evitar que entre el vapor. Es un equilibrio constante entre evitar la entrada de humedad y permitir que los componentes electrónicos funcionen adecuadamente.
Hacemos todo esto porque un fallo en un baño no es simplemente un problema o una reclamación de garantía. Es un riesgo para la seguridad. Prefiero destruir diez prototipos en nuestro laboratorio antes de que un solo dispositivo falle en su casa.