
Haciendo que sus calentadores exteriores sean realmente “inteligentes”
¿Alguna vez ha intentado calentar un patio frío con un calentador tradicional? Lo enciende, espera eternamente a que el aire se caliente, pero sigue sintiéndose frío. Es frustrante.
Por eso nos concentramos en los calentadores infrarrojos con certificación IP65. Ellos no calientan el aire, sino que calientan a usted. Es como estar bajo el sol en un día de invierno. Cuando se conectan a un sistema domótico inteligente, ese calor llega casi al instante.
La configuración
Primero, hablemos sobre esa etiqueta “IP65”. En términos sencillos, significa que el calentador puede soportar tormentas de polvo o lluvias repentinas sin dejar de funcionar.
Pero aquí está el problema: no se puede conectar directamente un calentador de alta potencia a un dispositivo domótico pequeño. Probablemente ese dispositivo se dañaría en cuestión de segundos. En lugar de eso, utilizamos un relé resistente o un interruptor inteligente.
Piense en el dispositivo domótico como el cerebro y en el relé como los músculos. El dispositivo domótico envía una señal para encender el calentador, y el relé se encarga de activar la electricidad necesaria.
La velocidad es importante
Si quiere que todo funcione rápidamente, utilice un controlador Zigbee o Matter. ¿Por qué? Porque nadie quiere quedarse frío durante diez segundos mientras la aplicación “piensa” en encender el calentador.
Con la configuración adecuada, el filamento de tungsteno se enciende casi al instante. Basta con presionar un botón en su teléfono o pedírselo a su asistente de voz, y listo: ya está caliente. No hay necesidad de “precalentar” el área.
Un par de consejos
No todo es tan simple como conectarlo y listo. Hay dos cosas que suelen causar problemas.
Primero, estos dispositivos consumen mucha energía. Si coloca demasiados de ellos en un mismo circuito, tendrá que ir hasta el cuadro eléctrico para apagarlos en medio de la fiesta. Asegúrese de que sus cables sean lo suficientemente resistentes para soportar esa carga.
Luego está el problema de los sensores. Si coloca el termostato justo delante del calentador, el sensor sentirá ese calor intenso y pensará que todo el patio está a temperatura elevada. El sistema se apagará antes de que pueda dejar de sentir frío.
Consejo profesional: Coloque los sensores a un lado, lejos de la línea directa de calor. De esa manera, el calentador seguirá funcionando hasta que toda la zona esté a una temperatura cómoda.