
Introducción
Construimos este calentador por una sola razón: para uso en hornos de pizza. Se trata de un trabajo exigente, ya que hay que encender y apagar el dispositivo constantemente, y todo debe hacerse rápidamente. Por eso, diseñamos el calentador alrededor de una lámpara infrarroja que se activa en cuestión de segundos. Cuando la puerta del horno se abre y se cierra, el calor vuelve a estar disponible de inmediato.
La fiabilidad no es un punto a favor de este producto. Es algo imprescindible. Este dispositivo debe resistir repetidos choques térmicos sin fallar.
Alimentación eléctrica, voltaje y geometría: detalles prácticos
En un horno de pizza, la velocidad es lo más importante. Se necesita un calor intenso, concentrado en un espacio reducido, dirigido directamente hacia donde lo necesita la pizza: en la zona donde se cocina y cerca de la parte superior del horno.
Hemos ajustado el diseño eléctrico para que funcione correctamente con el funcionamiento del horno. Utilizar un voltaje más alto reduce la corriente necesaria para obtener la misma potencia. Esto ayuda a mantener los cables en buenas condiciones y reduce la tensión en los terminales y contactores. Pero eso también significa que los cables, terminales y componentes de control deben ser adecuados para ese voltaje. No hay atajos posibles.
Además, la lámpara está diseñada para tener una masa térmica reducida. Eso significa que se calienta y enfría rápidamente, lo que explica su rápida respuesta. Pero eso también implica que la temperatura en ciertas zonas será más alta. Por lo tanto, es necesario planificar bien su montaje y el espacio disponible alrededor de ella.
Materiales y diseño: ¿por qué funciona bien?
La lámpara utiliza un filamento diseñado específicamente para emitir luz infrarroja, protegido por una carcasa de cuarzo. El resultado es que el calor se genera rápidamente y se mantiene constante.
El cuarzo resiste mucho mejor los choques térmicos que el vidrio convencional. Esto es importante, ya que cada vez que se abre la puerta del horno, el calentador experimenta un cambio brusco de temperatura. El cuarzo permite que el calentador vuelva rápidamente a su temperatura normal, manteniendo así la calidad de la cocción.
También está el conector R7s. Lo elegimos no porque suene sofisticado, sino porque es un conector estándar, resistente y sencillo de utilizar. Permite un reemplazo rápido de la lámpara, lo que facilita su mantenimiento en una cocina muy activa.
Qué se siente al usarlo en un horno de pizza
En un horno de alta productividad, el calentador debe seguir el ritmo del proceso de cocción. Cada vez que se abre la puerta del horno, se produce una pérdida de calor. Nuestra lámpara infrarroja vuelve rápidamente a su temperatura normal, lo que permite que el horno vuelva rápidamente al punto de cocción deseado. De esta manera, la calidad de la cocción se mantiene constante.
Y cuando llega el momento de realizar mantenimientos, el calentador no representa ningún problema. El conector R7s y su fácil montaje permiten un reemplazo rápido de la lámpara, evitando tiempos de inactividad largos.
Las ventajas y desventajas
Una alta densidad de calor significa que el horno necesita un aislamiento adecuado y un flujo de aire controlado. Si la cámara del horno no está bien aislada o el flujo de aire no es adecuado, la lámpara tendrá que trabajar más duro y el sistema de control sufrirá las consecuencias.
Pero cuando se utiliza esta lámpara en un horno bien diseñado, se obtiene una recuperación rápida de la temperatura, calidad de cocción consistente y menos problemas de mantenimiento.