
En un gimnasio concurrido, en cuanto la temperatura disminuye, también lo hace la energía necesaria para el entrenamiento. Los usuarios se apresuran en sus ejercicios de calentamiento; los músculos permanecen tensos, y el ambiente deja de ser una zona de entrenamiento para convertirse en un lugar frío y poco confortable. Cuando el calor no es suficiente, el entrenamiento se ve afectado, al igual que los resultados obtenidos.
¿Qué hay detrás de este producto?
Hemos diseñado este calentador eléctrico basándonos en tecnología de infrarrojos. El calor llega directamente a las personas y a las superficies, no solo al aire. Su núcleo está hecho de un tubo de cuarzo resistente, que se calienta rápidamente y mantiene esa temperatura de forma constante. La unidad funciona a 1,500 W (230 V), lo que permite recuperar rápidamente el confort en el ambiente.
Está certificado según estándares CE, por lo que los distribuidores pueden enviarlo sin preocupaciones a los mercados objetivo. Un termostato integrado mantiene la temperatura constante, y la protección contra vuelcos evita que el calentador se apague si se vuelca. Su tamaño es compacto, y su cable de alimentación estándar facilita su instalación cerca de las zonas de entrenamiento, sin ocupar demasiado espacio.
¿Por qué funciona bien en un gimnasio?
Los gimnasios necesitan calor que esté disponible desde el momento en que se abre la puerta, y que continúe funcionando durante las clases consecutivas. El calor de tipo infrarrojo ayuda a relajar los músculos durante los ejercicios de calentamiento y enfriamiento, además de mejorar la circulación sanguínea y reducir la rigidez muscular después de una sesión en entornos fríos.
Dado que el calor se dirige hacia donde se necesita, se logra un ambiente más confortable, sin sobrecalentar todo el espacio. Para los distribuidores, su ventaja radica en que es fácil de instalar y mantener, y está diseñado para uso intensivo en entornos comerciales.
Los detalles importantes
La ubicación del calentador es clave para obtener los mejores resultados. Para un mejor rendimiento, colóquelo a una altura de 1,8–2,2 metros y ánguelo hacia el suelo donde se realizan los entrenamientos. Mantenga un espacio libre alrededor del calentador para permitir la circulación del aire y garantizar la seguridad.
Se trata de un calentador eléctrico de infrarrojos, ideal para proporcionar confort localizado. Pero no está pensado para ser la única fuente de calor en espacios muy grandes, abiertos o sin aislamiento adecuado. Si está planeando instalarlo en un lugar grande, combine este calentador con otros para adaptarse al tamaño del espacio y a la altura del techo.