
Mantener a las personas calientes en espacios húmedos
Seamos honestos: los vestuarios y áreas de cambio de ropa son un verdadero desafío en términos de calefacción. Hay alta humedad, vapor por todas partes, y la gente derrama agua por todas partes. La mayoría de los calentadores no son capaces de hacer frente a estas condiciones.
Por eso, optamos por los calentadores de onda corta infrarroja (SWIR).
El secreto está en que, en lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación –lo cual es prácticamente imposible cuando hay corrientes de aire–, los calentadores SWIR envían energía directamente hacia la persona. Esta energía impacta directamente en la piel o en la ropa. Es como estar bajo el sol en un día frío. Se siente el calor en cuestión de segundos, incluso si el resto de la habitación está helada.
Manejo del agua
En las áreas de cambio de ropa, el agua terminará por llegar a todas partes. Si se utiliza un calentador normal, es solo cuestión de tiempo antes de que se dañe o se oxide.
Nosotros utilizamos unidades con clasificación IPX4. En términos simples, esto significa que la carcasa está lo suficientemente bien sellada como para evitar que el agua afecte los componentes internos de la máquina. Pasamos mucho tiempo sellando las juntas y los puntos por donde entran los cables, ya que allí es donde suele entrar la humedad.
Un consejo: si los instalas en una zona de sauna con chorros de alta presión, la clasificación IPX4 no es suficiente. Será necesario utilizar modelos con clasificación IPX5 o IPX6 para garantizar seguridad.
Cómo funcionan realmente
Estos calentadores son muy rápidos. Realmente rápidos.
Utilizan tubos de cristal de cuarzo llenos de gas halógeno. Esto tiene dos efectos positivos: hace que los filamentos duren más tiempo y concentra mejor el calor. Dado que la energía está muy concentrada, puede penetrar fácilmente a través de las corrientes de aire sin perder su efectividad.
Las limitaciones (y cómo solucionarlas)
Nada es perfecto. La desventaja de los calentadores de onda corta infrarroja es que no distribuyen el calor tan bien como los calentadores de onda media.
Si los colocas al azar en el techo, habrá zonas frías donde las personas seguirán sintiendo frío. Para solucionarlo, recomendamos utilizar una configuración en rejilla. De esta manera, el calor se distribuye de manera más uniforme.
Un último consejo: verifica tus interruptores. Las lámparas halógenas generan una gran corriente eléctrica cuando se encienden. Si tus interruptores no están diseñados para soportar ese aumento de corriente, tendrás que reemplazarlos constantemente.